sábado, 14 de febrero de 2015

EL ESCENARIO FUTURO DEL NIÑO EN EL OJO DE LA TECNOLOGIA

         
Ademar Díaz Aparicio
Sociólogo, Mg. Politica Social UNMSM, Artista Visual - Escuela de Bellas Artes del Perú


INTRODUCCIÓN 

 El presente ensayo analiza y explica los nuevos alcances de la tecnología, sus aplicaciones y efectos en la niñez, y en particular la plataforma escénica de la relación niño y tecnología en el futuro. Esto ha sido tratado en regular medida por analistas de orientación postmoderna desde que internet, a principios de los años 90, irrumpe en las comunicaciones para darnos en segundos una intermediación de mensaje y texto como diversos resultados inmediatos de búsqueda de información. Este fue un antiguo producto, fruto de la necesidad de comunicarse entre oficinas de una misma corporación, la Microsoft, constituyendo después la herramienta en comunicaciones más vigorosa que desactualizó los viejos métodos convencionales como la carta, el teléfono y el telégrafo. Pero internet es solo uno de los inventos más conocidos, o bastante populares, sin tomar en cuenta los adelantos e innovaciones en la medicina, la genética, las ciencias relativas a la robótica y la astronomía, los cuales son poco difundidos. Un segundo objetivo de este documento, es analizar las funciones de las ramas técnicas de la tecnología aplicada a la vivienda y a los espacios sociales. Los sistemas de infraestructura han traído complejos sistemas de ahorro de energía, principalmente orientados por la presunta escasez de los recursos que la generan, sean el agua, el petróleo y ahora la madera. Esto complejiza el uso abierto de estos sistemas, ya que la creación de nueva tecnología necesita de la investigación y toda investigación necesita de mayor desgaste de energía, encareciéndola, al hacer de su uso una praxis cara y sesgada. Tales impedimentos no invalida el enorme despliegue creativo de la mente humana al tratar de sintetizar las fuerzas naturales en aplicaciones como los paneles solares, los autos híbridos o las mismas plantas hidroeléctricas. Visualizáremos ese panorama futuro del desarrollo social infantil en el proceso de su incorporación y familiaridad con la tecnología, porque desde ya cada niño nace cada vez más lejano del uso del papel y el bolígrafo; un viejo escriba de la antigua era medieval se espantaría hoy, si viera que en lugar de una caña un niño en estas épocas presiona pequeñas teclas y reparte un texto 100 veces en fracciones de segundos, lo que muchísimo tiempo antes le tomaba al viejo artesano todo un día solo para completar una página. Pensando en la biblia, una sola reproducción era escrita en medio año, si no era en uno entero. El niño crece proclive a la rapidez y la agilidad mental, por lo que la tecnología va respondiendo o contradiciendo la dureza de la materia; a medida que el lapicero y la tecla son aún torpes, intentará escribir solo con el sonido de la voz y tal vez en adelante solo con el pensamiento. El fin de la tecnología es atravesar y superar a la materia en todos los campos, sobre esto queremos disertar en este ensayo, así como el escenario en que el futuro del niño peruano se conforma. 1. ¿QUÉ ES EN SÍ LA TECNOLOGÍA? Según la Real Academia Española, la palabra tecnología en su acepción etimológica deriva del griego Tecnos, arte, y Logos, tratado. El hombre intenta comprender la génesis de las cosas, y en la profundización de su naturaleza y dominio de esta, crea el producto. Y en su definición, según la misma institución, Tecnología comprende el…” 1. f. Conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico”, o la producción académica, tanto en el proceso del quehacer cognitivo, por la observación y posterior teorización de las probabilidades que conducen a descartar o probar teorías que producen métodos y técnicas que nos acercan al desarrollo de la invención o a la aproximación a una verdad. Más adelante leemos: “…2. f. Tratado de los términos técnicos.” Proyectándonos al hecho de que el conocimiento se transfiere en uno organizado y sistematizado y luego es transferido generacionalmente a través de medios uniformizados como términos técnicos o vocabulario, facilitando al científico un mismo lenguaje en compendios o textos, validada por centros idóneos de investigación mayormente de occidente, la institución técnica o la universidad. La tecnología, además, conquista un estado de pertenencia para sí, para quienes las manipulan y de quienes hacen uso de ella, entonces como “…3. f. Lenguaje propio de una ciencia o de un arte.”, la tecnología posee un espacio sintáctico y de agente interviniente en el sistema humano, porque sustenta la maximización de la elaboración intelectual. Así, la tecnología como en el post-neolítico, que se inició con los metales mediante el uso del fuego y luego la herrería como instrumento, hoy agrupa el “…4. f. Conjunto de los instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto.” Para las necesidades de la época, se refelejaba en la sostenibilidad de la vida, la defensa del clan y la caza. La función social se pone de manifiesto en este punto, porque la tecnología no puede servir a un solo individuo, desde que las necesidades que empujaron su existencia fueron básicamente colectivas, desde cazar, con la construcción de hachas y cuchillos rudimentarios en sílex hace 40,000 años, hasta los modernos rifles Remington 770 , instrumentos utilizados con fines de supervivencia y, en segundo plano, para recordar cómo lo fue. Sea la función de los instrumentos físicos producto de la técnica, son utilizados en grupo e ideados en conjunto, porque el estudio previo para la forma y la función se basa en el estudio conjunto de las necesidades del grupo, tanto en la ergonomía o en su dinámica funcional. La tecnología es percibida como una categoría maximizada de acuerdo a dos razones: la estética o función asociada al encanto de la moda; sin embargo no indispensable como instrumento y la sofisticación de su uso: una tribu Yanesha poseería aquellos instrumentos que le proveen la supervivencia y la armonía, sin considerar a la tecnología per se, la tribu Americana Hopi, adjudicaba maldiciones a quienes desenterraran los tesoros que estaban debajo de la tierra, en clara señal negativa de intoxicación por suntuosidad. Recordemos los juguetes del imperio incaico, es nuestra primera señal: pequeños hombrecillos que pertenecían a la nobleza con cetros y coronas miniaturizadas que entretenían a los niños, hijos de los jefes. Hoy podemos observarlos en el museo del juguete en Trujillo. La tecnología, resulta así, un constructo que ha crecido junto con el hombre, en tanto despliega su curiosidad por encontrar asociaciones en la naturaleza que concrete nuevos agentes con diversas funciones totalmente controladas, y aquí el campo de la robótica hace su ingreso en el ámbito de la maquinaria independiente: nace a partir de la construcción de un trebejo que para el niño represente un par lúdico, fantasía del amigo postizo que nos resuelve la necesidad de compañía y de la acción del juego, sin ser nosotros propiamente los responsables directos; idea de la antigua serie animada “El Hombre Par”. La robótica es el método que canaliza el grito del hombre por hacer de él mismo alguien o algo mejor que sí mismo. Para mediados del 2011, un laboratorio suizo desarrolló un robot articulado con detalle de músculos y tendones llamado C3•PO (parodiando al robot de la saga de Stars Wars), que contaba con un cerebro con la capacidad de corregir sus errores propios. Este diseño identifica si algún factor externo deja caer algo al piso, o tropezar, entonces estudiará y analizará la información para sacar conclusiones que le permitan evitar caer en el mismo error. Rolf Pfeifer, director del laboratorio de inteligencia artificial en la Universidad Suiza, y creador del robot, afirma en torno a la medicina, lo siguiente: "Si somos capaces de hacer que una mano robot funcione como la nuestra, entonces se abre todo tipo de posibilidades para el mejor desarrollo de miembros artificiales para humanos. También este tipo de robot podrá hacerse cargo de trabajos manuales realizados por humanos". Otro invento, el Geminoid HI-2, es una hermosa robot, cuya inventora Hiroshi Ishiguro, diseñó con mayor naturalidad en sus movimientos, canta frente al público, y ha sido además recubierta en el rostro y cuerpo con un látex que simula el tipo racial chino ; el primero y el segundo toman como modelo el complejo sistema anatómico humano y su estética simetría. No son, si no ejemplos del juguete del hombre, con funciones mejoradas de acuerdo a la observación de la dinámica anatómica de la naturaleza. 

 2. EL NIÑO FRENTE A LA SOCIEDAD TECNIFICADA 

 Lo siguiente del presente trabajo, es evaluar los beneficios de la sociedad tecnificada: ¿Es apropiada para los niños y en qué los beneficia? La sociedad siempre ha apuntado a la tecnificación, la sorpresa, repetimos, es internet, porque es el instrumento que está mayormente a la mano del niño y que, potencialmente, despierta su interés y la que trae tanto los malestares como los nuevos avances de la civilización. El niño, indirectamente crece con la tecnología, su crecimiento es dependiente de la tecnología, desde la sala de parto, de una cirugía cesárea, de una incubadora, de la leche materna sustituta y, en adelante, todas las maquinarias que han precedido para su formación. Son los adelantos de la técnica y la urbanidad, creada además para proteger a la gente de los peligros naturales. El niño, de cara al mundo automatizado, está inmerso en un proceso de incorporación que va de la mano a una interfaz del instrumento tecnológico, sea un smartphone, un videojuego o una laptop. Dicho de otro modo, el niño despliega sus alas a la par de los grandes eventos tecnológicos, escogiendo aquellos que les serán más útiles, aquellos que posteriormente reemplazará cada dos a cinco años por otros actualizados porque no forman mayormente el marco de atracción de su entorno social. Los resultados de algunas políticas educativas han sido muy interesantes en el ámbito peruano, ejemplo de ello es el programa Una Laptop por niño. Si bien este es un apoyo externo frente a la escasez de tecnología en lugares marginales, el programa cumplió ciertos objetivos y otorgó beneficios, aunque en la práctica la falta de mantenimiento por virus o repuestos, llevó a muchas de estas máquinas a ser guardadas permanentemente. El Ministerio del Ambiente y Educación identificó para este programa dos objetivos: 1) Mejorar la calidad de la educación primaria publica, especialmente de aquellos niños de los lugares más remotos y de extrema pobreza; 2) Desarrollar habilidades en el diseño de los currículos, considerados por estudiantes de nivel primario a través de la aplicación pedagógica con OX laptops . Un artículo del BID advierte sobre este programa en el Perú: “…La evaluación encontró un mayor nivel de satisfacción y expectativas de los docentes. En cambio, la falta de conectividad, la cantidad limitada de recursos educativos disponibles en las máquinas, el escaso tiempo de formación docente y las dudas respecto a la posibilidad de uso de las computadoras en el hogar, han restado oportunidades de aprendizaje para los estudiantes. La falta de uso educativo y de nuevas prácticas de aprendizaje en docentes y estudiantes, explican la ausencia de mejoras en las pruebas de aprendizaje y resultados moderadamente positivos en el desarrollo de habilidades cognitivas”. (OEI: 2012). Esto lo confirma Thorp, cuando afirma que muchos de los profesores en provincias al no tener materiales de trabajo, convierten el colegio en una especie de albergue recreativo, por la falta de interés de los gobiernos regionales (Thorp 2011: 95). Otras entradas, donde el niño es protagonista pasivo frente a la tecnología, son advertidas a través del videojuego, el lenguaje y la diversión, por ejemplo en los parques recreacionales en donde hoy ingresan nuevos conceptos de tecnología comercial. La pequeña ciudad lúdica, Diverticity, constituye un ingreso ostentoso en el mercado del entretenimiento, aunque no menos interesante, al hacer interactuar al niño con los detallados asuntos de los adultos: uso de mini-tarjetas de créditos, acumulación de puntos “bonus”, vestirse a la moda en una pasarela o al hacer participar al niño en un set de filmación, entre otros juegos. Este temprano estimulo comercial, aplaca su ánimo por la propia inventiva, donde la fantasía es reemplazada por cierto tipo de objetos materiales de consumo y lo orienta a internalizar marcas específicas. Una de nuestras participantes, después de la experiencia, la llamó “aburricity”. El niño juega a ser adulto. La experiencia observada de dos niñas de diversas edades, 6 y 9 años, fue inversa. La niña de seis, no escatimaba jugar con cada set que se le presentaba en este parque temático, dado su condicionante familiar devenida de un nivel socioeconómico alto. La niña de 9 años, sin embargo, no encontraba el sentido de dichos juegos a pesar de conocer las marcas, porque su formación familiar es un nivel socioeconómico medio y su formación lúdica fue de muñecas, rompecabezas, playa y juegos simples, con escasa frecuencia de los videojuegos. Expresó que estos juegos eran aburridos y prefería los juegos cercanos al contacto con otros niños y no con las frutas de mentira en un mini Wong. Si bien las edades pudieran advertir distintos intereses, es claro que los niveles socioeconómicos influyen en el modo cómo los niños responden a estas réplicas de mini-ciudades tecnificadas, tal vez por el acceso frecuente y la satisfacción de los padres con estas marcas y que les son transmitidas. El acceso a la tecnología depende de los intereses de cada nivel social, a medida que las familias se acercan a estos contactos, sus niños exigen ser entrenados sanamente en su uso. Y a medida que las urbes peruanas entran más en este proceso de moderna tecnificación, las familias le exigen al Estado mejorar la infraestructura para la implementación: el ciclo de la tecnología dependerá de la comprensión general y de la empatía de las instituciones sociales en relación directa al pueblo o clientela en su siguiente estadio de desarrollo para prolongar su invención, reingeniería y consumo. 

 3. LA TECNIFICACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE DEL NIÑO 

 Si bien es cierto que un programa con una laptop por niño es un iniciativa alentadora de introducir al niño indígena en el ciberespacio mundial, también pensemos en definir cuál es el rol moral de este mecanismo educativo, pero a su vez político, ya que si pensamos en un Perú con niños sanos, debemos visualizarlo bajo condiciones en las que se favorece su crecimiento, si se quiere bajo un discurso no alienante. Bunge afirma: “… la ciencia crea bienes, o para decirlo metafóricamente, crea valores. Toda actividad humana consciente es a la vez judicativa y valorativa. Los “valores”, involucrados en toda acción reflexiva se crean o destruyen solos, en la acción misma: la teoría de los valores a lo sumo los estudia. La ciencia, la técnica y el arte, en cuanto formas de acción, crean objetivos valiosos (en relación con ciertas desideratas, para ciertas unidades sociales, y en determinadas circunstancias) que las instituciones custodian, multiplican o destruyen. Piénsese en las transmutaciones de valores producidas por las grandes revoluciones ocurridas desde el Renacimiento: las revoluciones sociales, tecnológicas, científicas y artísticas...” (Bunge 1995: 38). Toda producción científica es fruto del arte y del conocimiento, de la praxis y de la forma, cuyo contenido desarrolla la investigación. Por lo tanto, es importante garantizar la perennización de una buena política de estado en cuanto a la tecnificación de la sociedad o, en este caso de la educación, que más se acerca a los niños en su praxis. Bunge nos dice que no existe una ética uniforme de la ciencia o una ciencia de la ética que ponga frontera responsable a los que producen e imparten conocimientos. Existen altas tecnologías y, otras usuales o domésticas, que también deben ser manejadas con responsabilidad. Entonces, frente a lo que Bunge plantea como ciertas formas de acción que las instituciones custodian o destruyen, es imperativo en la ética de distribución de la tecnología bajo el concepto del valor. El Estado peruano elevó su presupuesto fiscal en 95,335 millones de dólares el 2012 con énfasis en la inclusión social, el capital humano y la seguridad ciudadana, esta última aún no es concreta. Para el 2013, el actual presidente del Consejo de Ministros preocupado más por la inclusión social, en un discurso expresó las facilidades para la minería, pero no habló de mejoras para la educación, que es la base para una construcción de la ética y la investigación. Desproporcionalmente, el Estado ha considerado en su presupuesto una implementación de 19 mil millones de soles para aumentos de salarios e infraestructura del sector educativo, si tomamos en cuenta que la educación elemental no es auto-sostenible destinando 14 mil millones al sector minero para el 2013. (Congreso de la República 2012). La conciencia en inversión nos coloca en la mira de repensar el futuro del Perú de cara a una inversión en educación, no solo a través del computador, sino a través de la actualización de la información, el apoyo a los talleres de creatividad y el fomento de los concursos de creatividad en concordancia con el estudio del desarrollo del niño teniendo en cuenta las múltiples inteligencias. El gobierno destina dinero para atacar el mal de la pobreza, pero mantiene una política poco coherente de educar con eficiencia, especialmente a los niños de nuestra zona rural, manteniéndolos por descuido en la mendicidad académica. La tecnología vista a través del desarrollo de la ciencia, los instrumentos especializados, internet, televisión, la nanotecnología y las redes sociales, arroja una primera pregunta: ¿El niño se instrumentaliza en el uso de las nuevas tecnologías? O ¿será el niño puramente una pieza tecnológica? Su escenario es incierto, mientras el niño pertenezca a la urbe, lo será, y si vive en la provincia, entre el buen romance de la naturaleza con su ser haciendo caso al mandato generoso y natural de sus ancestros, no habrá problemas, en tanto el espacio tiempo de su geografía no demande la intervención de la tecnología. A medida que se van depredando los campos, sea por intervención humana, por la inclemencia de la naturaleza o el desinterés de su región, el niño tendrá que salir de su entorno y estar necesariamente equipado con todas los métodos de la interfaz tecnológica, para ser una pieza consciente y no enceguecida por la diversificación técnica. 

 4. TECNOLOGÍA Y EDUCACIÓN 

 La función de la robótica como instrumento para una arquitectura del pensamiento, es ya uno de los pilares de la educación del futuro en los colegios de nuestro medio. Ya habíamos mencionado el programa Una laptop por niño para generar en las áreas rurales la comprensión sobre el ordenador y el internet. Sin embargo, en el otro lado del sector infancia, hay una clase que sí tiene acceso a los bien implementados talleres técnicos donde se producen productos con características innovadoras, muestra clara de impresionante creatividad. Asociaciones y colegios han tenido la iniciativa de realizar concursos nacionales de robótica anualmente y cuyos ganadores obtienen un pase a concursos internacionales. Estas realidades, muy comunes a colegios de un nivel socioeconómico alto, es opuesta a los otros niveles, más bajos, ya que su infraestructura no alcanza los niveles necesarios para ocuparse en potenciar teóricamente la enseñanza de las ciencias exactas a los alumnos y, sobretodo, implementar el lugar o el laboratorio donde construirlos y ponerlos a prueba. La dependencia a la tecnología es un síntoma de los tiempos, cada niño, sea rural o urbano, deberá de estar inmerso; sin embargo no somos ajenos a la crítica: el empleo de la multimedia deja atrás los instrumentos tangibles al profesor y al alumno en forma paulatina. El lapicero por el mouse, la tabla por la pizarra inteligente, instrumentos utilizados en centros universitarios particulares y colegios de primer nivel y que estarían indicando cuál es la preferencia socio-geográfica por la tecnología en educación. Varios profesores, incluso en instituciones universitarias nacionales, han manifestado su desazón al no saber utilizar la multimedia y no haber podido pasar la prueba de la “clase maestra” por estar acostumbrados a la tiza o al plumón, aun habiendo mecanismos alternativos como las transparencias en el uso de imágenes; el privilegio ahora se convierte en emergencia: la educación acelera su paso con las presentaciones e impresiones digeridas en PowerPoint, Flash o Compresor, y el libro se estanca. El uso de páginas interactivas, de acuerdo al silabo escolar como el Aula 365, creada por la compañía de teléfonos Movistar, ha tenido una simpática bienvenida en el mundo escolar. Esto nos recuerda que la función de la educación ya no significa un “lecturing” (el profesor habla por horas), sino un “gaming” (aprender a través del juego). Sin embargo, Domimique Nora, nos habla acerca de un empresario en educación: “…Si hay un concepto que no conviene nombrar ante Janice Davidson es el de “edudiversión”. “La palabra sugiere una bastardización de los dos términos –protesta- . Por otra parte, he recomendado a los empleados de esta casa que jamás la pronuncien.” “Jan” Davidson prefiere hablar de programas educativos. “Aprender –explica efusivamente- es una de las actividades más divertidas que existen” Cita con fervor la máxima de Marshall Mac Luhan: “Los que hacen una distinción entre educación y diversión no han comprendido ninguna de ambas cosas”. Lejos del esnobismo de los multimedia y del berenjal de las futuras autopistas electrónicas, Jan Davidson, de 50 años, dirige su empresa tal como reinaba en otros tiempos en su aula escolar: con determinación, ternura y rigor…” (Nora 1995:42). La digestión del conocimiento no solo es vocación del profesor, sino es buen alimento para el alumno, y este lo aprecia. Empero, este proceso privilegia el juego y la imagen al texto escrito, con tendencia al pensamiento articulado. Al parecer, este último tiene preferencia en tanto talleres de creatividad, robótica y análisis de casos en algunos colegios de la capital. Sin embargo, la crítica se cierne cuando este tipo de pensamiento practico y estructurado solo hace que el niño experimente la pérdida del “contacto erótico” con el libro (Vargas Llosa 2011), que conlleva a disfrutarlo desde la tapa hasta su bibliografía. Un fragmento de una interesante película “Dreamers”, del cineasta Bernardo Bertolucci, retrata perfectamente lo que estudiamos. El joven adolescente americano (Michael Pitt) hospedado en intercambio en la casa de una familia francesa de clase media, juega con una cajita de fósforos con la mano tratándo de encajarla escalonadamente en los cuadros del diseño del mantel de la mesa, donde se discute con los padres y su pareja de hijos un tema de actualidad y política de los años 60´s en tiempos de la revolución estudiantil. Obviamente, el muchacho americano muestra a través de este ejercicio de cálculo, su deseo por cambiar o eludir la conversación profunda, ya que su pensamiento bordea otra estructura mucho menos filosófica, más bien, sistemática. El pensamiento estructurado puede desarrollar las complejas fórmulas de las matemáticas y el cálculo, como también el de las ciencias humanas, dependiendo del enfoque que el ambiente educativo oriente. Resulta revelador, ver cómo han proliferado las escuelas de administración, ciencias y diseño, buscando a aquellos que le den mejor forma y contenido a los nuevos productos tecnológicos. Por el contrario, las escuelas de arte puras y ciencias humanas, experimentan un declive visible, si no están ya en peligro de extinción. El pensamiento estructurado es interesantemente afín al cálculo y la precisión numérica. Los niños tendrán que pensar en ceros y cientos, en vértices perfectos, es decir, entre softwares y matrices. 

 5. LOS AGENTES SOCIALES DE LA TECNOLOGÍA 

 Conviene hablar de un invento que posee un rol protagónico en la dinámica gastronómica de la familia, el horno de microondas. Este es un subproducto de otra tecnología. Su creación sucedió durante el curso de un proyecto de investigación relacionado con el radar en 1946, en circunstancias que el ingeniero Percy Spencer probaba un tubo al vacío llamado magnetrón, cuando de pronto descubrió que un chocolate que tenía en su bolsillo se había derretido. De esta forma Spencer hizo un experimento colocando semillas de maíz para hacer pop corn cerca del tubo, observando cómo el maíz se cocía esparciéndose. Luego, diseñó una caja metálica con una abertura tipo horno en la que introdujo el magnetrón, así esta energía dentro de la caja creaba un campo electromagnético de mayor densidad. Cuando se le colocó alimento la temperatura del alimento aumentó rápidamente. La descripción de este producto, nos lleva a discurrir sobre el punto álgido de la tecnología cuando se pone al servicio de la inmediatez, pero que a su vez, crea un peligroso campo de irradiación próximo al cuerpo. El magnetrón es una pieza que desliza ondas de alta frecuencia que eventualmente alteran nuestro metabolismo. El horno no es un caso aislado. Otros aparatos que llevamos con nosotros, trabajan en forma análoga como la batería de tantalio del celular, las ondas de la pantalla plana de la computadora y la televisión, los decibeles de los audífonos, entre otros inventos, que son incorporados al cuerpo humano y que, por defecto, emplean formas muy especializadas a las zonas de influencia que reciben directamente la carga efectiva de ondas, no física, con una frecuencia distinta a nuestra masa corporal, trastocando su forma nuclear. Un artículo del diario la Semana, cita a la doctora Carmen Barrera, especialista en Medicina Integrativa, que ha realizado diversos estudios en los productos cocinados a temperaturas normales (gas o electricidad), observándolos luego en un microscopio electrónico, afirmando que estos conservan y presentan armonía en sus formas; no así aquellos sometidos a cocción en microondas en los que los cortes celulares son asimétricos: “…Esa sobrecarga de energía, altera las propiedades y nutrientes de los alimentos. Y a corto o largo plazo, según la capacidad de tolerancia del organismo, repercuten en el buen funcionamiento del corazón, riñones e hígado al igual que en nuestro sistema nervioso. Además de alterar el sabor natural de los mismos…” . Es determinante que ante el uso de los inventos, los consumidores seamos advertidos de sus peligros, ya que generalmente trabajan con materiales radiactivos y, pensando en un escenario familiar, son los niños los depositarios más sensibles a tales efectos. En consecuencia, hay que enseñarles a usarlos responsablemente, sobre todo si su organismo está aún en desarrollo, pues su estructura es modificable con el tiempo. Así, se los protege del debilitamiento de su sistema inmunológico que, ante semejante contaminación, los hace sensibles a cuadros recurrentes de síntomas complejos. El transito socializador del niño con las distintas regiones de la tecnología, exige de su psicología sofisticar su pensamiento, integrar más procesos, anexar mayor información y aprender interfaces que deben ser evaluadas y monitoreadas, y sus resultados vistos por la comunidad y en beneficio de ella. El niño crece en un ambiente dependiente al cien por ciento de los ítems tecnológicos, hablamos de zonas de la tecnología como la domótica, relacionada con todos los aparatos referidos a la estructura mobiliar y no mobiliar eléctrica en casa, si repasamos sobre la cocina, el antiguo peligro de la olla hirviendo, pretendió ser reemplazada por el discreto maleficio del magnetrón del horno microondas, los soldaditos de plástico por el video juego, los amigos por el Internet-video juego a tiempo real con pares virtuales de cualquier procedencia, las que de la mano del hipnotizante televisor reemplaza el contacto físico con el sujeto y el ejercicio del diálogo directo. De acuerdo a las demandas sociales, otras regiones de la tecnología son la Ofimática o los instrumentos propios de la oficina como el computador, el teléfono, el fax y la fotocopiadora (la que trabaja con fuente de luz de exposición) y la Urbótica que, en función de la urbe, se encarga de los sistemas de electrificación, la arquitectura inteligente, los billboards y el mensaje publicitario. Estas, harán su entrada en el ojo del niño desde ya con la fidelización de la marca, el ambiente laboral y finalmente en la imposición de la moda, donde el aspecto del diseño de la tecnología ofrece variedad de modelos devenidos de una especie de ingeniera estética construida para el consumo. 

 6. EL JURAMENTO DE LA INDUSTRIA CULTURAL PARA EL NIÑO “

…la industria necesita ajustar su imagen de sí misma a medida que pasa de la exuberancia juvenil al pragmatismo de mediana edad…” Tom Standage El valor de marca, consecuencia del cuidadoso estudio de los insights o preferencias en el sujeto, con la exuberante presentación del producto tecnológico, construye la buena oferta frente a una alta demanda en el diverso aparato mixto - cultural de la imagen en nuestro país. Sin embargo, debajo de este amasijo comercial, subyace un juego más peligroso: la guerra de las marcas. La misma que compromete no solo ataques silenciosos dirigidos a mediatizar a los niños, sino a emplear niños comprometidos en la producción de tecnología publicitaria televisiva, el uso de su imagen en portadas de revistas como en carteles de caridad. Entonces las compañías y corporaciones calculan el valor de marca comparando los ingresos futuros esperados de un producto, con los ingresos de otro similar carente de marca, así se conoce cuáles son los atributos específicos de un producto para mejorar sus estándares en el reconocimiento del nombre de dicha marca y la lealtad del público a ella. Depende ahí del insight del individuo (o visión interna, percepción subjetiva del mundo) para establecer el conjunto de estrategias para la venta y adecuarlo al estilo de vida que compromete a varios consumidores similares. Por ello, el target o la direccionalidad de la marca, es dirigida vigorosamente hacia los niños, porque son la base sobre la cual se construye este valor. Por ejemplo, el producto se relanza de acuerdo al cambio del insight del niño, y donde la tecnología juega un papel interviniente. El niño es un ser que se maravilla de solo ver los elementos del mundo y cómo funcionan estos, entonces se le presenta otra novedad fotográfica de este mundo en movimiento, el videojuego, lo que pondrá en ejercicio su pequeño conocimiento para explorarlo en su totalidad hasta que el ciclo de sorpresa haya concluido. El marketing de estos productos, llámese Nintendo DS, ahora DSi XL y 3DS XL, Move, Play Station 3, etc. no espera a que el niño complete la función reflexiva post uso del producto, sino que de inmediato se le introduce uno nuevo, no permitiendo que se aburra del objeto anterior, lo deseche o lo critique, cambiándoselo a bajo costo por uno nuevo. El niño valora a la marca que menos lo aburre y le trae más novedades en su nueva práctica de niño versus hombres pequeños inanimados dentro de una pantalla. Una vez que la marca le reemplaza los amigos físicos, le va presentando nuevos amigos en novedosos juegos o relazando su marca con la introducción tecnología de retos mayores, de lo bonito que luce, por el mando que usa, afirmando que un manual más adaptado traería mejores resultados; por ejemplo un Nintendo 3DS-XL último modelo con doble pantalla y colores muy saturados: “…por eso me encanta…” dice una de nuestras entrevistadas, “…cuando estoy triste o molesta me pongo a jugar el 3DS XL , y luego me calma todo es como si no hubiera pasado nada…porque estoy jugando y pienso que estoy adentro…” además de hacer al niño leal a esta marca, de paso lo aísla del mundo real. La hermana mayor por cuatro años de esta niña, dijo, que el juego no era del todo bueno “…porque solo sirve para jugar pero no para controlar mi vida…”, expresando una crítica frontal de acuerdo a su futuro rol femenino, más afectivo. Otra dato es el escenario sobre el cual el niño desarrolla su lealtad a la marca en el enfrentamiento con la afectividad de la compra, o sea la destrucción del lazo de filiación que el regalo otorga cuando se trata de un presente y en momentos cuando el objeto queda obsoleto por uso o por haber sido superado técnicamente. El niño no llega a comprender del todo los esfuerzos hechos por los padres por la compra del aparato que se le otorgó y que es el medio tangible y mensurable que el niño tiene del cariño, sino que al querer el nuevo modelo, el aparato pierde su aura filial, porque otros amigos lo compraron de último modelo quebrándose el hilo afectivo con el objeto. La paradoja de lo nuevo y lo obsoleto. Pese a esta afirmación una entrevistada dijo: “me gustaba el color que tenía mi nintendo de antes”. Es preocupante ver como lo niños en Tanzania, África, donde la pesca de la perca introducida por países europeos ha destruido gran parte de la fauna marina, están tan empobrecidos que sus juguetes no llegan jamás a la altura de un Nintendo, sino a una pequeña carretilla hecha de una caja de cartón a la cual se le pone ruedas y dentro de la caja el espinazo de un esqueleto de perca a modo de muñeco . El valor que tiene ese juguete, realizado por la mano del niño con las sobras de la perca a pie de puerto, posee un tipo distinto de valor, seguramente el valor único y exclusivo del entretenimiento en su ahora. Este ejemplo, nos sirve para identificar tres factores: la primera y la obvia son las distancias económicas que permiten a algunos niños poseer juguetes de alta tecnología, la segunda, es que el niño aquí juega con una tecnología rudimentaria hecha por sus propias manos y aunque crece y juega en un ambiente de riesgo valora su único instrumento de diversión. El tercer aspecto, es la extinción del valor de marca, el juguete del niño no tiene marca alguna, así la alta tecnología se caracteriza por tener estampa que además es otro insight que se insemina en el niño. Este niño africano no está fidelizado a ninguna marca, pero si marginado por las corporaciones que fabrican las marcas por razones a futuro: la explotación de la perca o de los minerales solo los involucra como fuerza de trabajo o para ser expulsados de su entorno. Sin embargo, este niño juega en contacto permanente con su realidad tangible, no se aísla, aunque como sujeto él no sea de “valor” para alguna corporación de videojuegos. El escenario futuro del niño peruano en el aspecto de la diversión, lo representa sin duda las distancias económicas. Sabemos que el Nintendo, Wii, o Play Station bordean los 250 dólares, así solo tendrán acceso las familias con buenas economías, aún así pasan las penas del gasto duplicado o triplicado al año debido a su renovación. Los niños de bajos recursos no están a la par en el manejo de la tecnología, esto puede ser un punto en contra en la familiaridad tecnológica a futuro, segregando por costo elevado, a no ser que se convierta en un commodity con el tiempo. El niño dentro del aparato cultural crece pendiente de una moda estructural compleja en renovaciones, tanto de diseños como de contenidos, porque su adaptación a la técnica está sujeta al grado del aprendizaje técnico, por un lado, y por otro, a su autoestima, por el grado de posesión desproporcionada y altamente flexible en el manejo de recursos tecnológicos. La pregunta es si la diferencia entre un juguete hecho con una caja, es menos o más eficiente que un Wii de 250 dólares. La respuesta de una de nuestras entrevistadas, ante la pregunta de si la tecnología es para todas las edades o si encontraba excepciones, respondió “…pienso, que las conexiones a internet (juegos) deben ser supervisadas y limitadas a los niños porque puede que se acostumbren a tal aparato, y no sociabilizar más con la gente, alejándose de la sociedad y creándose un mundo virtual…”. 

 7. LAS FASES PREVISIBLES DE LA TECNOLOGÍA 

 Intentamos realizar un friso cronométrico sobre la forma en que la tecnología se adapta a las diversas etapas de la vida del hombre, para así entender la construcción evolutiva de sus funciones en el escenario futuro del niño. En primer lugar, el niño hereda lo que el adulto incorpora, complejizando su proceso de comprensión técnica, desde que la memoria genética facilita al hijo comprender desde ya las funciones de una tecnología anterior, de este modo el niño demandaría instrumentos más complejos para retar su propio nicho genético de capacidad. Al mismo tiempo, la enseñanza de la tecnología en esta etapa, dista mayormente de ser tradicional, oral y sensible por la abundancia de los manuales, tanto físicos como virtuales, amén de los cursos vía internet. Así como se contaban los cuentos y mitos de una generación a otra para su permanencia, hoy toda tradición es almacenada en una memoria virtual tal y como el ya fallecido físico Carl Sagan, conglomeró la historia de la humanidad en un cd de oro que insertó en el viajero espacial Voyager, enviándolo a un remoto lugar del espacio en busca de otras formas de vida en un intento de contarle a “otros” la historia de un mundo que seguramente no dejará rastros de una historia que contar. Estos nuevos y cuantiosos almacenamientos han destilado una sobrecarga de información, por tanto una lentitud y hasta fallos en sus procesos de digestión, sistematización y ordenamiento. Lo siguiente a la memoria tecnológica en la etapa formativa, es la recreativa, que comprende el conjunto de visualizaciones propia de los dibujos animados, de la mano del video juego, donde ambos se encargan de movilizar los intereses lúdicos del niño por caminos, no poco conocidos, como lo son la fantasía desmesurada, la ciencia ficción, el hiperrealismo y a veces la violencia en juegos de guerra. La paleta que los acompaña está compuesta de colores altamente saturados y personajes icónicos, alertando en falso al cerebro infantil de peligros inexistentes, de modo que actúen reactivamente por una autodefensa inconsciente provocada. Los mensajes interactivos en esta etapa son muy importantes, porque comparan y evalúan su espacio de desenvolvimiento con el espacio de diseño arquitectónico de lo visto en juegos. En su etapa pre-adolescente el niño actúa intensamente con la televisión, surgiendo posteriormente el gusto por el cine, el Smartphone y sus sencillas pero ordenadas aplicaciones. Este pequeño aparato es multi-funcional desde el ángulo en que el niño se inserta en un underground comunicativo permaneciendo conectado 24 horas al día con cientos de usuarios al mismo tiempo a través del Wi-fi. Este invento lanzado por la empresa Apple como I-phone hace 6 años, afecta proporcionalmente la atención del niño y en especial su enfoque educativo. Diariamente los profesores en colegios y universidades deben de luchar contra el uso de este aparato que en clase es el enemigo de la atención académica, ya que mientras el adolescente finge atender su clase, debajo de la carpeta interactúa con el Facebook o el WhatsApp (mensajería gratuita y secretista) mediante este medio tecnológico. De adulto, el hombre profundiza en las funciones más complejas de la tecnología, ligado a los campos de la especialización, sea la construcción o el aprendizaje de softwares, máquinas en plantas industriales, tecnología en investigación de mercados, manejo de redes de programación o la construcción de implementos para la medicina, tanto así como su instintiva pasión por el auto de moda; necesita del entrenamiento permanente generándose conflictos laborales y competitivos por demanda de capacidad especializada instauradas en las nuevas generaciones de profesionales: aquellos empleados seniors no interesados en la tecnología se les percibe como una anterior novedad tecnológica, un “commodity” en la reproducción seriada y compra de patentes; la novedad o el joven profesional abarata su costo de lanzamiento y con el tiempo sale de éste, si no se capacita continuamente. El escenario actual indica que el niño perfecciona el uso de la tecnología habiendo incorporado cientos de años de aprendizaje. El niño nace y crece en un ambiente que le demanda emplear aparatos sofisticados en un tiempo menor que sus antecesores, pero no le es difícil ya que lo obtuvo en su gen de memoria. No es una suerte de niño “índigo”. El niño de hoy, en una sociedad digitalizada, es el producto del proceso natural en base a dos factores: la memoria genética y el espacio-tiempo donde se configuran las nuevas tecnologías en su overshoot o momento en que se levantan nuevas tecnologías luego de un proceso de reconfiguración de la técnica. De este modo, para el niño los nuevos aparatos no solo son cuestión de moda, sino es el hecho de que desconocer su uso representa su propio atraso. Así, la preferencia por las ciencias humanas, se reduce, y la preferencia por las ciencias exactas aumenta gradualmente. 

 8. LAS ENREDADERAS SOCIALES 

 Con las redes sociales los niños hacen su incorporación en el aparato colectivo, conectivo y digital, en tal sentido hablamos tanto de pluralidad como de alteridad (Sartori 2001), pensando en el niño en un mundo digital que trabaja con miles de personas a la vez y con quienes puede hacer contacto a gusto y diferenciarse a través de sus “uploadings” fotos o declaraciones. Este nuevo sentido de comunidad eleva la pregunta de si la tecnología es parte indispensable de su desarrollo personal. María Claudia, una entrevistada, nos dice: “…Si, porque en sus diferentes campos aprendo, desarrollo y conozco lo que sucede en el mundo etc…”. Este aparente provincianismo global a través del computador, es altamente atractivo al sobrevalorar las redes sociales como propias a un común denominador de personas en igualdad de intereses, sean económicos, sociales o sexuales, aunque al 95% de tales contactos casi nunca los ven físicamente. Al final, es muy probable que la mejor compañía sea el computador y no las conexiones sociales propias a la interfaz. La tecnología de las redes sociales puede estar creando micro culturas dentro de una mayor que es la del Facebook, suponemos son los amigos dentro del espacio de una red individual donde se entrecruzan con otros a manera de intersecciones de conjuntos diferenciándose por cantidad y calidad de amigos que comparten rasgos comunes como páginas, clase social, contactos y lugares de esparcimiento. En general, algunos de los niños pueden estar guiándose por factores estéticos y de status para agregar a alguien que les es desconocido, tentando una mayor cantidad de contactos, así es más popular y si los amigos comparten con él diálogos e imágenes se sentirá más cercano a estos, evaluando postear comentarios más interesantes, obtener más comentarios como réplica o colgar fotos de lugares más exóticos o situaciones más originales. El Facebook y otras redes traspasan la línea del estilo de vida distinguiendo al sujeto como centro entre diversos signos de pertenencia. El Facebook es el medio de la distinción. En este sentido, el niño sabe que su línea de pertenencia micro cultural digital esta detentada por poseer mayores y “mejores amigos”, alejándolo del estilo de vida que posee no solo por ser propio a una clase social, sino a un conjunto de insights parecido al de otros de su cuadra; en todo caso el Facebook puede ayudarlo a encontrar contactos interesantes con los mismos rasgos sociales, elevar su status o ser solo una herramienta de simple diversión. La Alteridad identifica la pertenencia, la alteridad es el rasgo definitivo a través del cual el grupo se distingue de otro. El Cyberespacio unificaría en teoría los grupos, pero podría estar dispersándolos en la práctica, porque no hay diferenciación tangible entre unos y otros entre 700 contactos que en promedio tiene un usuario de red. Entonces, nace la paradoja de qué tan edificativo puede ser una red social. Puede ofrecer datos de personas que no viste y los momentos en que las verás, puede poco ayudarnos en temas laborales, ya que el tema “puesto de confianza” sigue proponiendo los mejores trabajos. Igual se luchará por diferenciarse entre 700 y aun más. Esta pugna por el reconocimiento facial, es tan similar al de un ciudadano de la China antes que apareciera el Facebook y que prefiere desaparecer en lugar de ser uno más de los mil millones que existen en su país. La tecnificación y la innovación agrupan mejor a los adolescentes alrededor de la red, mediante los aparatos de bolsillo como el smartphone, expuestos a sus ondas eléctricas a diario o a su distracción permanente. Las innovaciones del video juego en las cabinas o en las casas, sin embargo, deja abierta la pregunta sobre por qué algunos de estos chicos presentan tendencias a la adicción, al aislamiento, al abuso de la tecnología, algunos padres incluso deben recurrir a recluirlos en hospitales psiquiátricos. El mundo de las redes sociales ha abierto un camino al joven hacia la inmortalidad y el eterno acompañamiento, además le ha dado un sentido de pertenencia y de existencia, una lógica simple de vida, de un “yo estoy” y de un “conocernos” y nada más. Pero además, el Facebook puede hacerles perder lo que mucho antes de la aparición del auto, las comunicaciones poseían con la carreta: el mejor de los contactos físicos, la sana diversión con la familia, el tiempo de contemplación interior, la observación de los ciclos de la naturaleza y, sobre todo, el diálogo, es decir, un “yo estoy” en un mundo comunitario cooperativo. 

 9. TECNOLOGÍA, GENÉTICA Y TRANSFERENCIA 

 En un punto anterior nos referíamos a la memoria genética, no solo como aquella construida por la experiencia humana, sino al factor físico mediante el cual parcialmente se traspasa la información de los genes de nuestros padres, las que han determinado además la forma de nuestro cuerpo y la estructura de nuestro cerebro. Parcialmente, la ciencia indica que la otra mitad es, por sobre todo, formación, y ahí nos dice Ridley, conocido escritor científico, que la verdad de la formación también depende de la disponibilidad de los genes a la transformación, para que así estos requieran ser a su vez formados, adaptables. Los genes no sólo predeterminan la amplia estructura del cerebro, también absorben experiencias formativas, reaccionan a las señales sociales e, incluso, ejecutan la acción de la memoria. Son consecuencias de la evolución, así como las causas de la voluntad del hombre frente al medio (Ridley 2001). De este modo, nos referimos a genética y transferencia, pensando en la instrumentalidad de este fenómeno fisiológico. El niño, al absorber conocimientos de vanguardia para la creación y ejecución de las nuevas tecnologías, permitirá el buen desarrollo de la pervivencia favoreciendo a su vez la innovación. Orientándonos por el modo en que la tecnología es transferida, las aprehensiones propias al ejercicio de la pervivencia, son transferidas posteriormente a nuevas generaciones de niños. Empero, en el Perú el uso de la tecnología tiene un sesgo que poco a poco se va configurando en las urbes entre conflictos sociales, el sesgo de la educación y la estrechez de la medicina, afectando este buen traspaso. Los padres de hoy, migrantes provincianos en su mayoría, prefieren que sus hijos estudien a que se conviertan en negociantes, este último es el rasgo histórico reciente a partir del cual la población migrante ha tenido hoy su gran despegue económico. Es común que este pensamiento de superación, también sea producto de otro tipo de memoria genética, poblacional o colectiva, si es que no está llena de prejuicios. El peruano emprendedor mantiene en la actualidad una situación de conflicto social con las fracciones de clase, ya que el estrato social y las regiones de donde cada grupo proviene, son de distinta naturaleza. El peruano que puede obtener hoy una casa de medio millón de dólares, la va a comprar en Surco o La Molina, pero tal vez no vaya a vivir ahí, su estilo de vida está en el espacio donde se formó con aquellos que en la pervivencia encontró su propia fortuna. En tanto, la discriminación preexistente, que tiene al menos 520 años de edad, obliga en cierta medida al migrante adulto emergente a impulsar al niño a convertirse en profesional y así equipararse en poderes con los del mismo nivel social capitalino, donde surgen otros conflictos derivados, ya no solo de clase, sino además de “tipo”. Apoyados en la ciencia genética, la que hace más de una década ha determinado que los genes poseen la información propia a la simiente de desarrollo etario de cada aspecto fisiológico del ser humano, nos atrevemos a afirmar que ésta es la plataforma de la formación subjetiva del mismo hombre y que así como los miles de años de historia humana que trae consigo, tiene además información fenomenológica contenida y en propiedad a la historia de luchas, conquistas y resentimientos del género humano. La ciencia de la genética puede hoy corregir enfermedades preexistentes, aunque el desarrollo avanzado de esta y su alcance en nuestro medio de salud, resulta todavía una tecnología enmarcada en la esfera de la reducida comprensión política. El estudio de la genética permite comprender qué es lo que exactamente ocurre en el ciclo celular, (replicar nuestras células) y reproducción (meiosis) de los seres vivos y cómo puede ser que, por ejemplo, entre seres humanos se transmitan características biológicas, óseas, el genotipo (contenido del genoma específico de un individuo en forma de ADN), características físicas del fenotipo, de apariencia y hasta de personalidad, por lo que el aporte en el campo de la medicina sería bastante beneficiosa para los niños: trasplantes de órganos clonados, innovaciones ópticas y auditivas, vacunas, prótesis y otras aplicaciones que mejorarían el estándar de vida del niño, incluso salvarlo de la muerte, pueden ser eventualmente frecuentes en adelante. Sin embargo, la ingeniería genética es relativamente nueva en el campo de la medicina, la cual identifica además cuestiones propias al cruce de genes entre especies y cuyos ejemplos están muy avocados a los alimentos transgénicos. Por otro lado, explicamos el alcance del campo de la genética poblacional, la que ha determinado problemas en el cruce de fenotipos, ya que según ésta, estaría rebajando la información genética propia al hecho de que la especie disminuye sus posibilidades de que el hombre pueda experimentar mejoras en los genes de su especie, especialmente y de acuerdo a su raza primigenia. El código genético peruano demuestra una cuestión admirable en la población indígena emergente en estos tiempos. Al margen de cuestiones raciales o de aparente inferioridad, el indígena emergente en la capital compromete a sus niños en dos tipos de procesos: el primero, el de supervivir y hacer fuerte su patrón de ADN mediante la resistencia sistemática y disciplinada frente al avatar de la pobreza, alejándolo de esta mediante el aprendizaje de la compra-venta y la acumulación de capital. Y en segundo lugar, y vinculado a lo anterior, el indígena emergente desea hacer competir a su hijo dotándolo de todos los estudios académicos debidos y con las mejores condiciones en tecnología educativa para este siglo XXI, sin embargo el niño se despojará de su raíz indígena sino se reconfigura como nuevo niño tecnológico y en medio de una capital en pleno cruce de fenotipos. Eventualmente, aprende a no vivir de una raza fuerte de migrantes, sino de una clase más bien llena de dependientes, de jefes corporativos amantes de la moda urbana. El niño peruano y, la población en general, esperarán a que la ingeniería genética en el Perú se desarrolle a un ritmo aproximado al de los países desarrollados, sea por conveniencia médica en la detección de enfermedades o en la divulgación de los riesgos genéticos en el enlace sexual de las poblaciones. Las entidades que proponen este avance y su desarrollo en el país, están contenidas en el marco normativo académico del CONCYTEC y la facultad de medicina de la USMP, entidades privadas que imparten este conocimiento al nivel de la ingeniería genética de los alimentos transgénicos y la biotecnología. En tal sentido, se anunció en marzo del 2012 que el Estado está implementando el Centro Nacional de Biotecnología Agropecuaria y Forestal CENBAF, a cargo del Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA), el mismo que estaría capacitado para hacer tales investigaciones. Uno de los puntos álgidos de la tecnología genética, es la que pone en relieve un artículo en internet publicado por la Fiscal provincial, Dra. Neyde Cachay, donde afirma: “….Sin embargo, en la actualidad, y dentro de la esfera del Derecho penal, los riesgos que los adelantos genéticos pueden generar, sólo han tenido cabida en la tipificación de la clonación, la cual es una forma de reproducción asexuada mediante la cual se crean individuos genéticamente idénticos. Se da en dos tipos: la natural, producida por el propio organismo (gemelos) y la artificial, derivada de la intervención técnica del hombre. Esta última puede ser de tres clases: la autorreproducción, clonar a un ser humano ya existente; la reproducción gemelar, (ósea), engendrar individuos idénticos a partir de un embrión y, la partenogénesis, que es la estimulación para el desarrollo del óvulo por medios asistidos…” . Esto fue uno de los motivos, por el cual, se tipificó el delito de manipulación genética en el Perú mediante Ley N° 27636, del 16 de Enero del 2002. Dicho esto, se sabe que la posible manipulación genética, sin la profundidad técnica del caso, se puede ofertar, siendo altamente riesgosa por no ser un campo legal y por tanto operante sobre estándares anómalos que no garantizan el nacimiento de un niño en las mejores condiciones. Es popular, incluso, que se ofrezca cambiar los rasgos básicos de la coloración de piel, ojos y otros rasgos que a los padres se les puede antojar, pero siempre habrá un “margen de error”, pueden advertir estos médicos. En este sentido, nuestro escenario infantil es poco esperanzador, si el Estado por una parte no invierte en la implementación de la ingeniería genética propia a la terapéutica humana, más que en la mejora estética, en lugar de solo conformarse con aquella que tiene que ver con la reproducción de niños que salvaguarden los problemas de fertilidad y, que además, llegan a acrecentar las transacciones ilegales de niños nacidos a través del famoso método del “vientre en alquiler”. Mientras tanto, la ventana al futuro radica en que nuestra emergente población económica y consumista y nuestros políticos defensores de los intereses corporativos, entiendan que mediante la educación se cimenta el pilar de la ciencia para estipular una ética de la ciencia, sea genética o en los demás campos, en vez de prepararlos de modo urgente en ambientes administrativos. En el supuesto de que los genes son capaces, no solo de transferir códigos genéticos claves el fortalecimiento del entremezclado fenotipo peruano, sino claves además en la evolución racional y humana de nuestros futuros niños, que libres de mezclas y prejuicios puedan engendrar sus propias singularidades sanamente. 

 10. TECNOLOGÍA Y MEDIACIÓN AFECTIVA 

 Las ventajas de la tecnología de la información y de las comunicaciones (TIC) en la mediación afectiva entre comunidades y familias con sus miembros más alejados, constituye la ventaja más reconocida que se le otorga a la TIC, si por geografía y distancias las familias que, por fuerza tendían a separarse, difícilmente podían comunicarse desde un teléfono fijo. Pudimos comprobar que la internet en las zonas rurales, siendo lenta en extremo, es suficiente, porque de algún modo las zonas rurales regulaban, tal vez sin quererlo, su uso y por tanto la propagación de imágenes violentas generada por los juegos virtuales y páginas pornográficas propias de internet. Sin embargo, la nueva Ley de la masificación de la banda ancha N. 29904, permite a los nuestros tener una comunicación efectiva, no excluyente. Esta ley, a su vez, propone declarar también como necesidad pública y de interés nacional la construcción de una Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica que integra todas las capitales de las provincias del país y el despliegue de redes de alta capacidad a fin de comunicar a todos los distritos, para hacer posible la conectividad de la banda ancha fija y/o móvil y su masificación en todo el territorio nacional. Esto permite a las familias tener acceso a programas más modernos de comunicación, llámese Skype o Facebook, las cuales necesitan de una plataforma virtual más amplia y cuya interfaz comunicacional de apoyo a los smartphones, entre otras variaciones de las comunicaciones, necesitan de una plataforma compleja y rápida para su despliegue. Sin embargo, esto trae también mayor inversión para los usuarios, ya que tendrían que mejorar los estándares de su hardware o computadores, adicionándoles mayor anclaje de memoria y velocidad. La entrada de un nuevo desarrollo necesitará una infraestructura aún más moderna, porque los desarrollos estrechan su fluidez, teniendo que actualizarlas mensualmente en promedio. Este aporte tecnológico permite la extensión y la permanencia del vínculo, el buscador de personas se encarga de ubicar a los desaparecidos de los andes y de las urbes, innumerables son los ejemplos a nivel mundial; contacta a los migrantes y refuerza la memoria visual mediante el Smartphone que permite las llamadas a larga distancia a través de mensajerías móviles y simples códigos numerales para colocar al otro lado del auricular, en fracción de segundo, al hijo que se fue becado al país desarrollado buscando mejoras personales y familiares. No obstante, este servicio llamado comúnmente “roaming”, es altísimo, hasta 2,50 dólares por minuto. En dicho caso el enlace por textos es el más adecuado, o via Skype, aunque su transmisión sea errática por intervalos. Por otro lado, son aparatos sociales que divierten y dan al usuario un frente mayor de placer. Este contacto afectivo, como decíamos, no es solo entre la gente, sino en la simple interfaz de la máquina, donde hay un menú reducido y cómodo de iconos que son cada vez más fáciles de manejar y accesibles a todo miembro familiar. Alessa, de diez años, entrevistada nuestra y que vive en Europa, señala: “…Es muy indispensable porque podemos hacer más cosas, escribir, comunicarnos, escuchar, ver, etc…”. En su mediano discernir, llega a expresar mediante verbos su sentir, algo así como, puedo escribir mensajes, puedo hablar con mis familiares, puedo escuchar a mis familiares o puedo verlos; este último, la visualización, se constituye como la base sensorial, junto a la escucha, más importante para la continuación de la afectividad en la distancia. Es benéfico que nuestras poblaciones tengan estos recursos, visto del lado de parientes alejados, podrán estar comunicados desde el fijo o el Skype; pero no olvidemos que esta banda ancha entra casi a un territorio virgen, por lo que es importante que se monitoree su uso. El uso responsable permite que este instrumento apoye de paso a los programas educativos, especialmente. 

 11. LOS EJES DISCURSIVOS DE LA TECNOLOGÍA 

 La tecnología no se encuentra de modo alguno exenta de la influencia de la esfera política y corporativa, es más, depende de esta para su desarrollo. Mario Bunge en su trabajo “Etica, Ciencia y Técnica”, intenta establecer parámetros de construcción éticos, de acuerdo a un contenedor de valores necesarios: la tecnología como producto es, desde ya, un ente mercantil con valores asignados desde la moda, las funciones, las necesidades, el gusto e incluso la guerra. Existe una fina línea entre moda o tecnología de punta y las tendencias ideológicas de la tecnología que subyacen debajo de estas, es decir, si cabe la mención, una imposición de novedosos patrones sobre el dogma de la “alta tecnología” o del conocimiento per se: la cual realiza su sistema embrionario desde el Colegio y la Universidad: aquí el fundamento discursivo es construir el pensamiento estructurado en base a las ciencias matemáticas. La tecnología funciona en todas las ramas de la técnica. La gama es variadísima, desde un tractor John Deere 4x4 para la agroindustria o modernas métodos médicos que han reemplazado el concepto tradicional de cirugía que implicaba cortar, coser y tocar los órganos y tejidos del paciente que, hoy, con el uso del láser va paulatinamente quedando obsoleto. La miniaturización de las herramientas, los avances del video, las imágenes en tres dimensiones y las técnicas endoscópicas, facilitan las intervenciones incluso en lugares del cuerpo que eran de difícil acceso. Sin duda, un avance que nos remite a pensar en lo que ahora se sabe como la nanotecnología en medicina, proyecta la creación de microscópicos robots que perseguirían como policías a ladrones a los agentes macrófagos más letales de un virus, un cáncer o una enfermedad terminal. La tecnología, en su alta demanda, introduce un sistema de marketing muy sutil, pero indispensable para su venta de cara a su propia renovación científica. En el campo de la moda y la medicina confluyen aspectos en extremo tendenciosos, por el lado de la moda un auto Ferrari o un diseño de ropa Armani urbano, desarrolla en el sujeto el gozo de la marca y la pronta efectividad al atributo del producto, por lo tanto se desarrolla una interesada afectividad hacia éste, de modo que el sujeto niño o adolescente será capturado en la manipulación publicitaria. La otra tecnología, relacionada a la medicina por ejemplo, es una contienda de posicionamiento, no solo por el atributo de la alta tecnología médica para el tratamiento de enfermedades neoplásicas sea la ampliación de máquinas aplicativas de diálisis, máquinas de resonancia magnética o de quimioterapia, sino porque estas, frente a la gran demanda del mercado, necesitan ser colocadas, promocionadas y ofertadas. No es un tema de moda o estética precisamente, sino de funcionalidad mercantil y, en particular, médica, al lado de una competencia de grandes inversiones y capitales donde las clínicas y hospitales del país necesitan entrar a grandes licitaciones para compras que, eventualmente, pueden estar siendo parcializadas, perdiéndose la calidad de la maquinaria tecnológica, dándosele prioridad a la acumulación de capital corporativo a una fracción del grupo médico industrial. Sin embargo, toda tecnología introducida en cualquiera de las áreas, implica un sistema cuidadoso de entrenamiento especializado de uso y mantenimiento. La relevancia actual del Mantenimiento Hospitalario es consecuencia inmediata del progreso científico que ha transformado la clásica relación dual médico-paciente, al introducir como tercer elemento equipos e instrumental para diagnóstico y tratamiento de enfermedades que requieren de una serie de especialistas. Esta dinámica se complejiza en la medida en que los organismos más pequeños se han fortalecido en miles de años y frente a métodos innovadores, duplicando su número o creando resistencias, al azar, frente a presiones donde pequeñas poblaciones sobreviven. De este modo, nuevas enfermedades suman la lista del vocabulario patógeno. Este tercer elemento, la especialización, tiene una coparticipación creciente en la Medicina, según avanza la incorporación de la tecnología, cimentada en la investigación en mecánica y electrónica. Cabe recordar el sentido más amplio de la palabra Tecnología y describirla como la forma de actuar sobre la realidad y modificarla mediante la aplicación del conocimiento científico o empírico con un propósito y objetivo determinado de cara al dominio de la materia: insistir en la utilización de Tecnología apropiada presupone su adecuación derivada de las naciones desarrolladas, luego adquiridas en nuestro medio socioeconómico, lo que implica naturalmente la no obtención de una tecnología de punta. Hay que tomar en cuenta que el avance de la I+D (Investigación y Desarrollo), Ciencia y Tecnología, ha conseguido en ciertos países solucionar cuestiones de desarrollo social y económico. Pero, si consideramos que en los países en desarrollo, donde vive el 75% de la población mundial y existe solamente el 5% del potencial de Ciencia y Tecnología disponibles, una transferencia masiva de Tecnología que exige educación, administración y mantenimiento, tardaría varios años en concretarse, llegando a crear un embudo profesional social, e inhibir en algunos casos, la capacidad innovadora para el desarrollo. Dicho de otro modo, existiría un “shortage” o escasez de aplicación tecnológica, por falta de personal especializado, rebasando la demanda a la oferta. Este desequilibrio mantiene a nuestras poblaciones viviendo al borde la muerte, cuando por ejemplo existen pocas clínicas y pocos médicos que tratan y operan en alto riesgo y con altos precios, llegando incluso al chantaje económico. Incidimos que el uso de la tecnología es privilegio de algunos sectores, mientras el gobierno no potencie la educación y la industrialización, esta será exclusivo a una élite. Cabe aquí hacer una breve referencia a la confusión frecuente entre calidad y complejidad; se tiende a considerar que la calidad de un servicio está en proporción a su complejidad, que implica usualmente una combinación tecnológica de alto costo. Esta confusión ha conducido al desarrollo de instalaciones, adquisición de equipos, uso de personal especializado, etc., con estándares más altos de los requeridos. Tales elementos, sin embargo, tienen relación solo con una variable, de la calidad referente a la estructura de los servicios. Cuando es quizá más importante en el resultado final la adecuación del contenido de estos, en términos del problema que se intenta solucionar, el proceso y de entrega del servicio y el grado de satisfacción de individuos y comunidades. Este asunto es claramente visible en nuestro organismo público Essalud. Los niños de ahora visualizan su futuro en relación al manejo técnico en diversos campos de la tecnología, tienden a tener un interés expectante por la ingeniería, la física cuántica, la astronomía y, subyacentemente la ingeniería bélica, si los video juegos no dejan de hacer hincapié en que es un mercado complejo y extremadamente amplio en el espectro de la guerra antiterrorista o la nueva guerra fría entre Asia, Medio Oriente y Occidente. Imagínense un Billboard en plena Av. La Marina que dice God of War, un video juego donde juegan a ser dioses de la guerra, tal pantomima visual no existe, pero ¿para que la crean? De paso, la tecnología utilizada para los celulares y baterías de las TIC, así como la energía mecánica, han construido un interminable y terrorífico conflicto de factores sociales y económicos que han desfigurado la vida de los países africanos y otros en desarrollo poseedores de oro, diamante, petróleo, tantalio y litio, llevándolos a la guerra interna por décadas. Cada gobernante trabaja para un país que sostendrá el caos social interno instaurando repetidos gobiernos que favorezcan la explotación de los recursos en sus propios países. Así fue como nacieron los paramilitares, los cabecillas de la revolución y, en consecuencia, los niños soldados, y en forma altruista dotados profesionales de ONGs que prestan ayuda a los habitantes que se encuentran cada vez más acorralados en el trabajo forzoso o la migración imprevista, en todo caso, en la muerte, por falta de atención pública de toda clase. Tal es el caso de Sam Childers, un activista americano que posee una fundación en el sur del Sudan, donde tiene a su cuidado a más de 300 niños, y es conocido por sus métodos ortodoxos de proteger y salvarlos de los grupos paramilitares africanos. Una famosa compañía cinematográfica ha producido en el 2011 una película biográfica sobre él, titulada Machine Gun Preacher. El Perú, por naturaleza, es un país repleto de insumos y objetivo de naciones centrales por negociar estos nichos. Así, por una dinámica de política económica, está impedido de desarrollar un modo de producción industrializado por lo que nuestros profesionales serán siempre eternos capacitados o inventores aficionados. En tanto, nuestros chicos genios obtienen becas perpetuando la tan llamada “fuga de talentos”, frente a esta genial política de sostenibilidad del subdesarrollo, donde el lugar del Perú es solo de simple proveedor. Al margen de los problemas que confronta el sector salud y las ramas de la ciencia en general, ya sea en infraestructura o especialización, con instrumentos bien licitados o no, y aunque no sean de tecnología de última generación, nos otorgan una de las mayores y generosos aportes a nuestra población: progreso, atención, comodidad, comunicaciones y salud. La medicina, entre todas las áreas de la ciencia donde se construye permanentemente tecnología para la extensión de la vida, propone una ética de la ciencia que nos gustaría mencionar en favor de la infancia y de la especie humana, afirma Bunge: “…dada la estrecha relación entre los aspectos físico, biológico y social de cualquier proyecto tecnológico en gran escala, la tecnología avanzada y en gran escala no debe ser unilateral, no debe ponerse al servicio de intereses estrechos, miopes y libres de control moral: es preciso que dicha tecnología, por ser multilateral, tenga una orientación social, sea concebida a largo plazo, sea sujeta a controles morales.” (Bunge 1995: 93). 

 12. EL FUTURO DEL NIÑO EN EL "OVERSHOOT" DE LA TECNOLOGÍA 

 El niño peruano en el futuro deberá poseer el entrenamiento necesario para entablar diálogos con los aparatos de la tecnología próxima. Estos diálogos no son diálogos basados en códigos lingüísticos, ni históricos, constituyen desde ya un desafío y una variante en la comunicación, la cual será de orden instrumental y visual. El niño no enfrentará más compresiones de lecturas en gruesos libros como elementos tangibles de transmisión del conocimiento, además de aquellos donde realiza síntesis y resumen en un cuaderno, una libreta o un lapicero; ahora, su lenguaje está siendo estructurado mentalmente para hacer uso del ordenador y de los elementos comprimidos en él. Esto explica que el niño dejará de utilizar ciertos sentidos para agudizar otros, deja lo psicomotriz del tacto de la pluma y el lapicero, en el dibujo simbólico de la escritura, reemplazándolo por el teclado o por el buscador de voz. Es decir, reemplaza su innato ejercicio artesanal de la escritura por la practicidad del teclado o las pantallas “inteligentes”. El buscador de voz del smartphone está demasiado cerca de representar la forma escrita en el computador del niño de nuestro medio. Ya existe esta tecnología, el niño hablará y el texto aparecerá en la pantalla; se llama “Dragón” y tomará muy poco tiempo para estar en nuestras casas como un software más de redacción. Es un desarrollo técnico que no tiene más de 4 años en el mercado. Dragon Naturally Speaking 9, es un producto de reconocimiento de voz muy preciso desarrollado por la corporación Americano-Canadiense Nuance. Según su página web este programa posee una precisión de hasta el 99%, publicitándose como ideal de profesionales empresariales, o en corto plazo, como herramienta escolar para el dictado de clases grabando las voces de sus profesores apareciendo en la pantalla sin haber sido redactados, sino dictados. Esta utilidad elimina la función de la mano como órgano indicador del pensamiento; en todo caso ayudaría a los discapacitados al mantenerlos activos intelectualmente, tanto como a los que sufren problemas reumáticos crónicos o del síndrome del túnel carpiano . No solo es el inminente adiós al lapicero, también al uso del tacto como herramienta procedimental del conocimiento. Las mejoras en nuestros niños vendrán a futuro en la articulación precisa del lenguaje. Desconocemos los cambios de las interfaces para el whatsApp o el Facebook, de las cuales sabemos poseen funciones muy establecidas en los mensajes del adolescente; el sistema whatsApp prepara una ventana abierta a la intención subjetiva, el Facebook por su attachment a la historia personal, suele ser más discreto. El niño del futuro es un niño al cual los objetos se le adecúan. Su cuerpo adopta y decide la nueva ergonomía de los objetos. Su “chip” de memoria genética se activará para aprender interfaces cada vez más complejas, como las aplicaciones de programas para el diseño gráfico, la arquitectura o la ingeniería, como el fotoshop, autokat, ilustrator, la serie del Adobe o algún programa de base de datos que requiere de una destreza que combina el bricolaje y los sistemas matemáticos a su vez. El computador es el primer instrumento que conecta al niño con los agentes de la sociedad; pertenezca a la zona rural o de la urbe, el futuro del niño está por ahí en términos de empleabilidad y progreso. El otro polo del tema tecnológico es el aislamiento, ya que la especialización de un programa de oficina o de ingeniería, de planos o de construcción de imágenes, requiere horas frente al ordenador y, en definitiva, necesita que el sujeto se sumerja entendiendo su sistema para perfeccionar su diseño, éste es de tal manera absorbido por la dinámica que lo desconecta parcialmente de la realidad. Es relevante que la interacción humana en lo laboral sea constante y concreta para que los niños crezcan sabiendo que el trabajo grupal puede mejorar los estándares de la creatividad y no aíslen al niño a merced de convertirse en workalcoholic del ordenador y ser dependiente del trabajo y de la tecnología en general. Estos espacios prolongados de apego a los productos de la tecnología han resultado en casos complicados de traumatismo, vistos desde el fuero interno, afectando el cuerpo social como el caso del joven genio americano Aaaron Swartz de 26 años, quien se suicidó el 11 de enero del 2013 a causa, se presume, de un acoso legal, porque Swartz descargaba sin permiso archivos del JSTOR, uno de los sistemas de archivos en línea de publicaciones académicas más grande del mundo. Este joven, a pesar de ser director de una biblioteca virtual abierta, fue acusado de una variedad de cargos, entre cuyos principales demandantes se encontraba el prestigioso instituto MIT de Massachusetts. En la prórroga a su acusación, se ahorcó. Según afirmó un diario local, era inevitable que se escapara de una condena de al menos 35 años de prisión . El futuro de la tecnología debe estar emparentado con la formación psicosocial del niño, para que esta no se vuelva contra él convirtiéndose en agente debilitante y de deshumanización de la especie, si no y, por el contrario, de integración y fortalecimiento. Es conocido que los niños enfrentan una serie de factores exógenos y endógenos a su entorno familiar que lo conllevan a diversas distorsiones, sea por violencia reprimida, doble pensamiento, depresión, castigo y consecuente resentimiento. La tecnología, en este caso, traspasará crecientemente los límites de una ética Bungiana que desea instalarse benéficamente si el niño, con escasos controles psicológicos, hace uso discriminado de esta. La presencia de variadas especializaciones en la ingeniería o en diseño, no son sino el síntoma moderno de la era de la aplicaciones que precisan capacitar al niño a explotar sus destrezas innatas en pro de un producto cada más novedoso y atractivo: en la síntesis de los procesos la investigación encuentra las analogías propias a la naturaleza que lo lleva a establecer parámetros de construcción. Esta es la clave de la ciencia. La ciencia no podrá anclar un conocimiento nuevo, si no lo replica de aquellos que por millones de años han funcionado perfectamente. Sea bueno para las masas o para los conocedores, la aparición de más escuelas de diseño en nuestro medio es un grito de la tecnología por ser vendible y competitiva en su apariencia externa. Por ejemplo, en una conocida escuela de nuestro medio, se acaba de implementar el programa de diseño de producto, a guisa específica del de diseño industrial, para que el joven especialice su concepción de construcción de productos mobiliarios únicos y novedosos, no de forma seriada, simple o industrial. El cambio del nombre de diseño por el de ingeniería del diseño en otras escuelas, además de conferencias, intercambios y una sociedad académica abierta y alentada al préstamo intelectual internacional de pensamiento en ingeniería, es el indicador de este nuevo escenario del pensamiento tecnológico en nuestro medio. Esto, es además la muestra irrefutable de buscar cada vez más la más efectiva especialización del conocimiento individual a futuro: lo que el investigador austriaco de la administración, Peter Drucker, predijo hace 20 años en su libro La Sociedad Post capitalista. Las tendencias de la tecnología compromete la integridad del niño de cara al siglo XXI. El niño se descubre como un ser tecnológico, a quien se lo capacita frente a un medio virtual y automatizado en progreso. Este es el sello al momento de su nacimiento, en plena presencia del poder de la tecnología digital y nanotécnica sobre los convencionales y viejos aparatos manuales como el televisor y la máquina de escribir. El niño abandona la tradición, o tal vez, la ve como obsoleta o la visitará como turista en el museo, ajustando la mediación de la tecnología a su favor. El niño tecnológico, pasa del mito a ser un niño con memoria genética real, pero con mínimo contacto físico (transferencia del afecto hacia el invento tecnológico) derivándosele a la sofisticación, a la acumulación de información no procesada y, sin exagerar, a la conversión inmediata a un modo de personaje agotado como lo describe Enrique Rojas en su libro el “hombre light”; este psiquiatra señala: “…el aburrimiento es consecuencia de un exceso de información que al final distrae pero que, estudiado con objetividad durante un cierto tiempo, no aporta gran cosa al hombre…” (Rojas 1992: 81). Un factor futuro bastante álgido, es la sostenibilidad de la energía. Acercándonos a la teoría del llamado pico petrolífero: si es que el desarrollo de las máquinas se sostendrá del suficiente abastecimiento energético a partir de la explotación del petróleo y de su masa no renovable. Ruppert lo denomina “Peak Oil” (Ruppert 2009). Este enunciado es por sentido común, cierto. De niños, nos explicaron que el petróleo es un bien no renovable. Los científicos saben que los pozos petroleros con los años van perdiendo su capacidad de surtir petróleo, la materia orgánica descompuesta de la que está hecha se va sedimentando a menor o nula rapidez que la que ya está por millones años, esperando a ser completamente agotada. Por lo que es bastante probable que este agente de energía en el futuro escasee y sea necesario recurrir a algún tipo de energía alternativa como la del sol, tal y como era en la antigüedad. Mientras el petróleo sea indispensable para la producción obligada de energía de máquinas de combustión o para la investigación en descubrimientos e inventos físicos, químicos, nucleares y astronómicos, este tendrá un final y ese fin dejará a flote una hambruna de energía que conllevará a más guerras y muertes y despojos por conseguir tal elemento. El empoderamiento del petróleo es el mayor temor del poder del hombre en la tierra, sin embargo es la proclama de la tecnología de hoy. El panorama de esta guerra fría puede tener dos frentes, o bien el hombre mira hacia los recursos naturales renovables, cuya energía es por el momento permanente y reinventa su ingeniería energética, si no por defecto, la nuestra y ahora dependiente especie tecnológica, se extinguirá. 

 13. NUESTROS NIÑOS OPINAN SOBRE TECNOLOGÍA 

 El presente ensayo se sustentó en buena manera por la opinión de nuestros entrevistados en cuanto a sus impresiones en torno a la tecnología. Cuando se llevó a cabo nuestro focus group, los niños nos hablaron de diversos inventos o maquinas que habían visto, causándoles gran impresión y, sobre todo, de aquellas cosas que realizaron de modo personal como copias de inventos o invenciones originales. En esta parte, describimos los inventos que los comprometen socialmente y que, o bien tienen relación directa con su actividad de esparcimiento de mayor frecuencia, o representan un deseo a futuro que respondería a una incipiente inquietud profesional. A la pregunta ¿cuál es el aparato o invención que más te causa curiosidad de todos los conocidos? David respondió: “…A mí me ha impresionado la máquina donde se fabrican las tablas, cuando entré a una fábrica…vi la máquina adentro haciendo la tabla… a veces la memoria falla y se vuela la tabla, se corta. Un cepillito así, lo pasa, y a veces cuando falla se hunde para abajo…”. Luego explica que la tabla lleva un nombre: “...Es una máquina para chepear tabla… o sea que es para lijarla, darle forma…” Una segunda intervención mantiene una visión, tal vez más cercana al ojo de la física, Jorge Luis nos dice: “…Lo que más me ha impresionado es el globo aerostático que se ve cómo asciende hacia arriba, creo que lleva fuego, ¿no?...”. Jorge lo vio en televisión y le causó tanto impacto como si lo hubiera visto en realidad, entiende además que el efecto de calentamiento del helio en el globo eleva la temperatura interior haciéndole perder peso. Otros niños, como Jean Pierre, por el contrario manifestaron su impresión por la práctica investigativa de un compañero suyo mediante el empleo del internet, el Youtube, en específico. En este caso el invento era de tipo bélico: “…a mí lo que me ha impresionado fue lo que David hizo, así como una escopeta… le ponía como una botella… y le inflaba así de gas, le ponía un pedacito de cera y apretaba… una llave de paso, y salía como una bala…”. Le pedimos que ampliara su explicación: “…Lleva una botella, un tubo de media… tenía un pitón, de carro, de llanta, y ahí contenía la llave de paso, y puso un tubo como el cañón, cerraba la llave y el pitón entraba nomás…” Además, explicaba que las balas eran elaboradas con la cera de tabla y el aire que las detonaba se hacía con un inflador de aire; es decir ese era el tubo del que hablaba y que, en resumen, era un rifle”. Le preguntamos: ¿Y cómo se llama? – “…Rifle de aire comprimido casero. ». Elementos que encuentran cercanos al sitio de residencia, la playa. Una niña participante manifestó que le gustaba el proceso de elaboración de las botellas, sobretodo en el momento en que eran lavadas. Esa impresión de limpieza y pulcritud en ellas, debe seguramente estar muy asociado con el rol de mujer, más cuidadosa en los detalles de pulcritud doméstica. Además, dijo haber entrado a la fábrica de las monedas, e hizo hincapié en una moneda antigua que llevaba acuñada el rostro de una mujer de pelo largo, no sabemos si son monedas de los años 1880 o 1923, en que se acuñaron figuras de mujeres diosas en las monedas referentes a la Guerra del Pacifico y otros contextos. Sin embargo, su curiosidad por encontrar un miembro de su género dentro de un espectro tecnológico lleno de connotaciones masculinas la sorprendió. La pregunta siguiente fue: ¿Cuál es y cuánto tiempo le dedicas a tu invento favorito, crees que ayuda a mejorarte? Destacamos que el entendimiento de los presentes de la pregunta fue errado, hablando en su lugar de un invento hecho por ellos, pero sin quererlo dio muchas luces sobre sus innatas inquietudes científicas y por expresar abiertamente su contento al terminar la labor, consideramos así su transcripción. La experiencia es particularmente sorprendente para ellos, porque lo que hacen asemeja la realidad, sintiéndose parte de la misma o posibles forjadores de esta. Leamos lo que nos dice uno de ellos: “… lo que me gusta hacer también es remo para tablas, y me dedico a veces una semana o dos semanas para hacerlo…y cuando lo voy haciendo lo voy mejorando ya… uno no salió tan bien, cuando hago el segundo lo hago mejor, y el tercero lo hago mucho mejor…” Roosevelt señaló: “…mi invento es con barro, o tierra así mojada, me gusta hacer celulares… pongo los botones, y después le pongo la pantallita… de lo que encuentre… de las cámaras que las botan, lo pongo, y la antenita de las radios, las que están malogradas las pongo…y le he llamado fonobarro…” Un entendimiento temprano de la patente, vale decir que su invento no solo lo apreció sobremanera, sino que le dio a sí mismo un alto valor personal. Christi manifestó: “…A mí lo que más me gustó fue construir un electroimán, me demoré cuatro días… una batería con una pila descartable… que absorbe cosas de metal…”. Al final de su breve relato, afirmó sentirse feliz de haberlo realizado. A Summer le alegra lo poco sofisticado: “…Lo que más me gusta es… carritos para hacer, como lata… una lata… buscas… de papeles, lo pegas con la cinta… y como llantas lo haces…”. Esto explica, además, que la sencillez del juguete no quita la fantasía que la imaginación le otorga al objeto, enriqueciéndolo. Nos cuenta José Luis sobre una tarea de colegio: “…en el colegio una vez hice una tortuga de cosas reciclables, era un motor de carro y para patas le puse… los chupones de la jeringa, le puse cuatro, y para las antenas… dos cucharitas de helado, esas chiquitas y le puse como alas también a la tortuga, y corté un pico por la mitad y lo puse así… y le puse una pilas a la batería y empezaba a caminar… era invento del colegio y yo lo hice…” Aunque su preocupación era que solo funcione, este relato trajo a otro de nuestros participantes, Jean Pierre, el recuerdo de otro invento, uno que de más pequeño realizó junto a su padre: “…Yo cuando era niño hice una vez un carro, pero de cartón, o sea como un cuadrado y le puse llantas y todo, con mi papá lo hice, y…después me demoré en hacerlo… tres días…cuatro días…”. Realzando tal vez sin quererlo la figura afectiva del padre. Sobre la pregunta: ¿qué opinas de la tecnología, cuál es tu opinión de la tecnología y de las invenciones en general, por ejemplo el Facebook, la computadora, los autos, los cohetes, los celulares?, los niños expresaron sus pareceres coincidiendo con la versión esencial de este trabajo, según la cual la tecnología es el cruce de lo valorativamente positivo como también de lo negativo. En relación a las redes sociales, José Luis explicó: “…La tecnología por una parte es buena, por ejemplo en el Facebook puedes comunicarte y hablas, todo, ¿no?, pero hay una parte también donde algunas chicos le agarran manía y se meten…por ejemplo conversan con otra persona que no conocen y ponte que esa persona va a tu casa, y él ni siquiera la conoce, y le puede hacer algo, ¿no?, le podría violar, o algo le podría pasar…” Por otro parte Fabián fue más crítico con las decisiones de los gobiernos en construir material bélico: “Yo pienso que en algunos casos la tecnología puede ser mala, porque la tecnología ha avanzando tanto que ha creado unas bombas que pueden destruir a casi la mitad del mundo, y así la usan, y ¿para qué la arman si es muy peligrosa? O sea un país si usa esa bomba, por las puras la usa, porque su país muere y el otro sigue…”. Pensamos que esta última parte de “otro sigue”, se refiere a los ataques sucesivos de los Estados Unidos que han sido televisados y con cierta periodicidad han presentado informes de guerras contra países en el Medio Oriente por parte del país norteamericano. Un caso particular fue el de Christi quien posiblemente haya convivido con algún televisor en blanco y negro, observando: “…Que ha avanzado mucho, como… hay televisores que eran negro, ¿no?, ahora son de colores… antes todos usaban en blanco y negro, y no se notaban los colores…”. Jean Pierre reafirma el tema ambivalente de las redes sociales: “…y yo pienso que la tecnología ha avanzado mucho y que también es bueno y malo la tecnología, y el Facebook también se utiliza para comunicarse, ahí se puede comunicar con la familia, para encontrarse con seres queridos… y a veces mal, te pueden ubicar dónde estás tú y así te pueden encontrar y secuestrar, ahí en el Facebook te ponen otra información, a veces mala información…”. Destaca el valor de las comunicaciones para acercar a los miembros de la familia. Y a la pregunta final sobre tecnología: ¿puedes mencionar algún invento reciente que hayas visto y que te haya llamado mucho tu atención? El 90% manifestó su interés por aparatos novedosos en torno a las TIC, por ser más pequeños, vistosos y efectivos para comunicarse velozmente, de paso, tales aparatos podían adherirse al cuerpo a modo de reloj o parches de cristal. 

 14. CONCLUSIÓN 

 Este ensayo explica el probable escenario del niño de cara a la post-modernidad, escenario en el cual su capacidad de aprehensión va incrementándose al término de etapas generacionales previas, que supusieron otras aprehensiones de tipo educativo, técnico y de supervivencia. El niño peruano, en general, pese a su subyacente y desfavorable posición en el índice educativo mundial y de vivir en un país en desarrollo que absorbe baja tecnología, no escapa sin embargo a capacitarse en este avance. El énfasis educativo debe centrarse en los niños del medio rural, la incapacidad del estado por educar eficientemente a este sector deja abierta la interrogante sobre un posible temor del estado por tener una clase intelectual indígena que la cuestione. Las sociedades, tanto de la costa como de la sierra, van encontrando su enlace con la tecnología a medida que las condiciones físicas del terreno y de las comunicaciones esperan más de la interacción de sus habitantes cuando la sociedad se tecnifica en el objetivo de agilizar los procesos. Un rasgo típico de la tecnología es el overshoot y eso depende del grado de uso la misma: todas las innovaciones empezarán un nuevo ciclo a medida que aparezcan dificultades imposibles de descubrir y la innovación anterior haya sido tan empleada como superada. De aquí la necesaria adaptación. Los niños entrevistados dieron una luz importante al comprobar nuestro postulado acerca del nuevo anclaje educativo envolvente desde la media y las escuelas sobre el pensamiento estructurado. Todos apuntan a la creatividad de la ingeniería acercándolos a la construcción, la manufactura, el comercio y la venta; es el lenguaje de hoy, del tipo moderno: es el lenguaje de los tiempos que está acompañado del simple hecho de que vivir bien es vivir con los recursos suficientes. Ese nuevo brío en la vida, se asume como pragmático, pero conveniente para su tiempo, la clase intelectual escribe y observa, pero experimenta, así mismo, una disminución de sus miembros. El niño, sin embargo, mientras mantenga esta conducta orientada, entiende que es necesaria para su supervivencia, pudiéndola transformar en estudios universitarios de importancia que generarían a la par un avance en todas las áreas, pero además y, este quizá el resultado más importante, sean niños sanos y fuertes que pueden revalorar el ideal de nación -al margen de sus enemigos imagológicos que como la prensa envenenan su psiquis- y verse forzado a emigrar, como 20 años atrás cuando los sistemas de inflación y atraso de sucesivos gobiernos empujaron a muchos peruanos jóvenes al desaliento, al desarraigo y al sufrimiento.


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